Aprendiendo a medir
Segundo paseo...
Comienzan a caminar y la sonrisa del niño no se hace esperar.
Hoy traigo la pelota, lástima que tu no puedas jugar.
No importa, yo te iré entrenando para que aprendas a jugar al fútbol.
Después de un buen rato jugando…
Vaya paliza de correr que te has dado.
¡Qué dices Abuelo! si no estoy ni cansado.
Claro… tú ya sabes que eso a tu edad es normal.
Si… pero algún día seré viejito igual que tú.
¿Lo dices pensando en la vida que te queda?
Bueno, algo así.
Esto sí que te lo voy a explicar ahora…
Para muchos, la palabra vida es el período desde que se nace hasta que la actividad del cuerpo deja de existir, pero para ti, una vida debe ser desde que despiertas por la mañana hasta que te duermes en la noche.
Es decir, no debes preocuparte por los años porque eso ya está más o menos predeterminado, lo importante es vivir plenamente cada día.
El niño continuó caminando en silencio para no interrumpir ese momento de reflexión.
Sabes Abuelo, me gusta caminar contigo, siempre hablamos de cosas que me dan ánimo.
A mí también me gusta estar contigo y conversar, hace que me sienta útil y querido.